Earlier this month, AP Spanish students from the Moses Brown School visited “Llevando la Cultura: Conflicting Narratives in Mexican Art.” Below are their insightful reflections on the experience en español!

*¡Para los hablantes nativos, son estudiantes no son expertos!

Reflexión Tía D.

A Bell Gallery en la Universidad de Brown, Rica Maestes ha organizado una exposición que se llama “Llevando la Cultura: Conflicting Narratives in Mexican Art”. La exposición es una compilación de imágenes y pinturas poderosas que ilustran desorden social, político, y económico en México durante el vigésimo siglo. Es único porque la exposición permite que a los visitantes experimentar diferentes visiones sobre las dificultades que enfrentan en México.

Hay muchas temas que aparecen en las obras que he visto cuando fui al exposición incluyendo el género, el estatus económico, la modernización, y corrupción política. Por ejemplo, había una pintura de mujeres mexicanas en un linea y fueron retratados como trabajando en los campos y la recolección de cultivo en grandes cantidades y llevarlo en la espalda en grandes canastas. Habla de cómo las mujeres se exceptúan para trabajar en el campo hasta la muerte y su dedicación a proporcionar comida y consuelo a la familia. También había una pintura que mostraba a hombres adinerados forzando a una familia mexicana dejar su casa. En el siglo XX los americanos quisieron crear una cultura catolica en mexico y borrar la cultura indígena  y la obra muestra la manera implacable en que lo hicieron. Las dos obras fueron importantes para mi porque no había aprendido en profundidad sobre la historia mexicana durante este tiempo me ayudaron a visualizarlo.

Si aprecia arte que tiene un significado más profundo, le animaría a ir ver al exposición. Estaba intrigado de la exposición porque cada obra que miramos tenía un mensaje y como grupo seguimos destapando los detalles cuando pasamos más tiempo observando. No sólo era fascinante ver las pinturas y fotografías, pero ese interesante aprender sobre la historia detrás de ellos. La recomendaría a mis amigo porque es importante recordar y no olvidar esta historia que todavía afecta vidas diarias en México.

Reflexión Sara M.

La exposición examine de qué significa ser Mexicano? Presenta obras del siglo veinte cuando hay muchas cambios sociales y politicas en Mexico que afecta el arte de la época. Representa un tiempo cuando hay mucha presion en México para modernizar y abandonar partes vitales de la cultura tradicional. La vida rural, la práctica ritual y las poblaciones indígenas fueron desplazadas a un lado y reemplazadas por una atención a los intereses de los Estados Unidos. Era un división entre la gente de México a causa de los opiniones diferentes en la modernización, y estos conflictos se ven en las obras de la exposición “Llevando la Cultura: Conflicting Narratives in Mexican Art.”

Las obras en la exposición muestran opiniones diferentes en partes fundamentales de cultura Mexicano. Por ejemplo, la gran presencia de catolicismo en México en realidad no es una parte natural de la cultura, sino que un efecto de colonizacion europea. El arte muestra un tono negativo sobre el catolicismo debe a la violencia que ocurre por el forzamiento de la religión en la gente. Un otro tema es mujeres en México que, aunque no tenían el derecho a votar hasta 1953 y no tenían mucho poder en la sociedad, era una representación de la cultura Mexicano. En las obras se ven la idea que los mujeres llevan el peso de la totalidad de cultura Mexicano y que sufren de la opresión femenina en México.

Una obra que me parece muy representativa de la exposición es “Angel Woman” por Graciela Iturbide. Esta obra representa todos los cambios y conflictos de la epoca, pero tambien muestra una promesa de esperanza por el pais. La mujer está mirando la distancia con un con una postura fuerte y masculino que representa la poder de las mujeres y la esperanza para más oportunidades para los mujeres en México. También el horizonte representa la esperanza para el país en el futuro y el viaje a una nueva era. Esta obra es representativa de la exposición porque muestra el entrado en una nueva sociedad y identidad Mexicano y la partida de la vieja.

Me gusta mucho esta exposición porque reflecta elementos auténticas de una epoca muy dificil en Mexico y muestra las opiniones y ideas diferentes que existían. Es muy interesante ver una vista interior en los conflictos de la identidad Mexicano y los partes fundamentales que fueron cambiados durante ese tiempo. Absolutamente lo recomendaria a todos mis amigos porque es una representacion de cultura Mexicano que todos Americanos deben saber!

Reflexión Chase H.

La exposición de la galleria de Bell en el campus de Universidad de Brown es una oportunidad a aprender información convincente sobre arte de una variedad de periódicos en Mexico. Puede ver las obras de arte Mexicana en muchas formas differences, incluyen la fotografía, las pinturas, y bosquejos unicas. También, con la ayuda y la pericia de Rica Maestes, va a descubrir cosas nuevas de la historia y la cultura de México. Vemos temas interesantes como la política, la clase social, la agricultura, la gula, la religión (específicamente catolicismo) la secularización, la reforma de educación, la Revolucion de Mexico, el género, la feminidad y masculinidad, y más. “La portrait de Moisés Sanz” por David Siqueiros me haya resultado representativa de la exposición porque Sanz fue un defensor de cambios en la sistema de educación para mover al secular y quitar la influencia del Catolicismo y el bosquejo refleja aspectos del arte mexicano como cubismo. También, ‘Caricia’ por Yampolsky fue representativa porque es una foto que está llena de símbolos sobre feminidad y la evolución de mujeres en la historia de México–por ejemplo, la luz en la cara de la mujer le da poder y el infante representa la maternidad asociada con mujeres. Me encanta la exposición porque las ideas en las obras y la discusión fueron inspiradores y intrigantes. Me la recomiendo a alguien que esté interesado en arte, espanol, o la cultura de México o otros paises en general.

Reflexión Eli E.

En México durante el siglo veinte, habían muchos opiniones y perspectivas sobre que significa ser mexicano. En la expedición, hay obras diferentes en que las artistas mexicanas del siglo veinte comunican sus interpretaciones de diferentes partes de la su sociedad.

Las obras hablan a muchas temas, y una es la vida y opresión de las mujeres. Mujeres no ganaron el derecho de votar hasta 1953, pero el arte muestra que estaban necesario en la sociedad. Por ejemplo, en una de las obras una mujer está llevando flores en la espalda, y este significa que está llevando la cultura de méxico en la espalda. Pero no es en una manera positiva, sino en una manera opresiva. En otra obra, hay una mujer y su niño, enfatizando la papel de ser madre antes de cualquier cosa mas. En una foto que ma haya resultado representativa de la exposición, Mujer angel, de Graciela Iturbide, una mujer está yendo a la distancia sola y llevando un boombox (significando la modernidad), mostrando que las mujeres han ganado mucha independencia durante el curso del siglo veinte.

Una otra tema obra que me haya resultado  representativa de la expedición también es una foto y es La Vista, de Manuel Alvarez Bravo. Habla a la tema de la religión y el impacto del catolicismo en la cultura mexicana. Tres estatuas tienen halos por encima de sus cabezas y tienen caras sin imperfecciones, significado que son perfectas en las ojos de la religión de la catolicismo. Pero hay una mirada de tristeza en sus caras. Parece que la religión es una máscara. Esta obra está preguntando si la religión es de hecho un parte necesario de ser mexicano.

Total, me ha gustado mucho la expedición y me ha resultado muy interesante. Me recomendaría a alguien quien quería ver arte de calidad que tiene significado histórico y cultural. 

Reflexión Steven M.

Esta exposición está llena de piezas interesantes por artistas mexicanos. Todas las obras estan de la colección anterior del Bell Gallery. Hay muchas piezas de artistas clásicas como Siqueiros, también hay obras mas contemporaneo, como muchas fotos de una artista, quien es la enfoca de este exhibicion. Los cuadros estan todos alla para crear el sentimiento de cual es Mexico a traves de la lente del arte, desde las formas antiguas hasta mas recente.

Las cuadros expresan mucho de la religion del tiempo, como el catolicismo influyeron a la sociedad, como la reforma del sistema educativo, y la violencia de los cristeros (un grupo radical del cristianos). Hay muchas representaciones de la resistencia en México durante la revolución, y como las influencias de otros países, como los estados unidos han influido la cultura y el gobierno de México durante este tiempo dificil. También vimos que había un gran problema en la forma de que las mujeres fueron tratado, y como sus ideales están representado en el arte.

Habia una foto de un mujer quien está caminando entre un desierto con un radio. Este cuadro esta en solo blanco y negro, pero hay mucho que alguien puede ver. La mujer del cuadro está casi volando, su ropa está fluyendo del viento, pero ella caminar con tan propósito, aunque esta caminado hasta nada que nosotros podemos ver. También hay un yuxtaposición del presente y pasado, un la tradicionalidad de la ropa de mujer, y en la tecnología que trayo, un altavoz que no es moderna, pero tampoco es del tiempo original. Ella crea un puente hasta alla y ahora, y hace los espectadores pensar en lo que es necesario a guardar del pasado, y lo que es necesario a cambiar.

Me gusta mucho el arte de este exhibicion, y me resulta muy interesante, pero si alguien quiere ir, se recomiendo que solo ir para verlos, y pensar en lo que los cuadros se hace sentir. Si sobreanalisaras estes cuadros, nunca entenderias en la forma de que los artistas habrían querido.

Reflexión Kiran S.

El “Bell Gallery” era una exhibición hermosa sobre México como representado por una variedad de ilustraciones. Al entrar en la gran sala rosa, me intrigaba lo que el vibrante, festivo, taco-comiendo país podía presentar a mí. Pero lo que vi, no solo fue Guacamole y Dia de Los Muertos, sino la modernización, la pobreza, la corrupción, la fascinación, el sexismo, la oportunidad, la historia; a través del análisis del arte, el país cerca de la frontera se volvió más multifacético y dimensional que nunca.

Nosotros vimos tres secciones de la exposición: la educación/la reforma religiosa, el progreso de las mujeres y la revolución. En cada sección encontré elementos contrastantes dentro de las ilustraciones; algunos fueron dibujados con sombras intensas, otros contrastaron el pasado y el futuro, mientras que otros la pobreza y la riqueza. Estos elementos enfatizaron el concepto de que México existe en muchas formas, no como un estereotipo estático, sino como un país vivo con diversas personas y historia. Una de mis favoritas obras de arte fue “Mujer Ángel” de Graciela Iturbide . El artista fotografió a una mujer indígena que regresaba para una ceremonia. El contraste entre el Boombox, su vestido tradicional, su identidad nativa, y la naturaleza, responde a la pregunta principal de la Galería: México puede ser definido simultáneamente por todos dentro del país. El espectador sólo puede ver la espalda de la mujer y este representa el progreso e inspira esperanza para el futuro. Un otro de mis favoritos fue “Papeler” de Leopoldo Mendez, una obra que engloba las consecuencias del industrialismo y de la revolución. No es simplemente arte, sino una pieza que promueve la justicia social, un comentario sobre la desigualdad de dinero, y una representación de las condiciones calamitosas de la gente común yuxtaponedo con la riqueza del gobierno.

En última instancia, me gusta mucho la galería, y sin duda voy a recomendarlo a mis amigos. Pensé que había el número perfecto de obras de arte–suficiente para captar México, pero lo suficientemente pequeño para conectar íntimamente con cada obra; fui capaz de pasar mucho tiempo con cada uno y entender su significado más profundo. Es asombroso lo que el arte nos puede enseñar: cómo nos empujan a mirar más allá de la superficie y a cambiar perpetuamente nuestras perspectivas para entender su significado. Similar a una cultura, un lenguaje, o cualquier cosa más allá de nuestra familiaridad, el arte profundiza nuestra sed de conocimiento y demuestra que existe en lugares inesperados.

Reflexión Melissa A.

La exposición mexicana de Bell Gallery contiene varias obras de artistas mexicanos. Estos artistas pueden ser desde casi cien años atrás, o unas cuantas décadas. Artistas como Diego Rivera, David Siqueiros, y muchos más son parte de esta exposición mexicana. Casi todas las pinturas son hechas en diferentes maneras de la que tienen al lado. Para proyectar sus temas, los artistas usaban diferente métodos para crear su arte. Unos capturaron imágenes con sus cámaras que representaba el tema del indigenismo.

En la obra Mujer Angel, es una fotografía tomada desde la perspectiva de alguien siguiendola, una foto de su espalda. En la imagen se le ve su espalda, su pelo largo y suelto, y también se le ve cargando una radio y en un traje indigena. En el paisaje, se ve un lugar que no ha sido cambiado por la modernización. La posición de la mujer en la foto proyecta un imagen donde como si ella estuviera mirando y cuidando sobre el terreno, tratando de protegerlo de la modernización, otro tema común. Esta obra representa el propósito de la exposición, esta exposición es una donde el tema del indigenismo y como ha sido impactado por la modernización de influencias externas. Como estudiante, me intereso mucho mirar las obras porque capturan el ambiente y estilo de vida de un país centroamericano. Aunque fue difícil poder encontrar el propósito de algunas de las obras en la exposición, muchas de ellas dejaban el espectador pensando y preguntándose que es lo que hay más allá de la superficie de la cultura mexicana.

Reflexión Brannen D.

Fuimos a una galería de Brown University que mostraba arte mexicano. Todo el arte fue del siglo XX, y los artistas intentaron a representar sus percepciones de México a través de sus trabajos. Vi los temas de la religión (catolicismo), el papel de las mujeres, y la importancia de las celebraciones como Día de los Muertos. Otro tema fue el movimiento social en México durante la edad de modernización gubernamental. Algunas obras que me hayan resultado representativas fueron “Cruces de Chaima”,  “La Vista” y “Symphonic Concert of Skeletons”. “Cruces de Chaima” y “La Vista” representan la importancia y la presencia del catolicismo en la sociedad mexicana. Lo que fue interesante para mí fue recordar que el catolicismo no siempre fue aceptado por la gente mexicana, que es una religión que los conquistadores trajeron de España y otros países a los pueblos nativos.

No soy un gran aficionado del arte, pero disfruté lo que vi. Me alegra de que pueda entender la relación entre la historia mexicana y los cuadros. Opino que es importante reconocer que el arte es más de solamente un pasatiempo; puede ser un medio para cambio social. También, Rica fue muy entendida y es obvio que tiene la pasión para la cultura mexicana. No soy catolicismo (soy protestante), pero me encanta saber más sobre la influencia del cristianismo alrededor del mundo. Aprendí mucho.

Reseña Sophie A.

Hoy, fuimos al Bell Gallery en Brown University, donde visitamos a una exposición de arte mexicana. Las piezas de arte representan métodos diferentes de representar la cultura de México y como desarrolló durante el siglo 20. Por ejemplo, el gobierno quería disminuir la influencia de la religión en la sociedad, especialmente la influencia cristiana que es muy prevalente en Latinoamérica. Esto es una instancia que demuestra los esfuerzos del gobierno a promover la modernización “mexicana.” Como consecuencia, las mujeres que generalmente apoyaban a los aspectos culturales que eran más “tradicionales,” no estaban incluidas en procesos políticos porque el gobierno no quiere una voz que puede interrumpir a la modernización. Había una pieza que tiene tres mujeres paseando con flores en sus espaldas a un funeral. Tienen expresiones muy tristes y aunque los colores de los flores son muy felices (y estereotípicamente “méxicana”) sus expresiones pueden significar que el movimiento lejos de la tradición es un paseo a un funeral o el muerte. Este simbolismo me interesa mucho. Esta exposición me enseño que no comprendo mucho realmente sobre la cultura y la historia mexicana. Me encantaba y fascinaba la arte y recomiendo que personas visiten al Bell Gallery para verla.

Reseña Georgia S.

El visito a Bell Gallery fue muy interesante y educativo el lunes pasado. La galería, que se puede encontrar en la Universidad de Brown, está enfocando en arte surrealismo y realismo que representa la cultura de México, primeramente antes y después el revolucion mexicana. Dos piezas que encontré importantes fueron el foto “La Vista” y también el dibujo de “la mujer campesina en cuclillas”. En “La Vista”, aprecie la referencia a catolicismo y los tres reinos, pero especialmente la cambia con una mujer porque representa la importancia feminista en religion en Mexico. El dibujo con la mujer campesina también fue muy impactante con el papel de mujeres en México y la pobreza que duró durante la época de la revolución. En el dibujo, creo que la mujer está mirando en la distancia para una vida mejor y una cambia en el tratamiento de mujeres pobres.

Pienso que la exposición fue una experiencia informativa poque antes del visito, no conoce el sufrimiento y el impacto de la revolución Mexicana y también el papel de arte en la pelea para una sociedad mejor. Como ciudadanías de los estados unidos, a veces nosotros olvidamos el hecho que a través de historia, hemos robando México de algunas libertades y todavía prevenimos los mexicanos de compartir nuestras recursos de aquí (incluido una oportunidad a ciudadanía). Recomendaria a mis amigos, especialmente ellos que viven cerca de Brown, incluso solo por un visito breve para entender más sobre México, su arte y figuras revolucionarias, y nuestra relación con ellos.

Reseña Skyler S.

Antes de este excursión no supe nada de la historia de Mexico pero despues tengo interesante y curiosidad sobre los conflictos del revolución que afectan las indígenas de Mexico. Al principio fue cansado porque mi clase paseamos al galería pero cuando Rica habló sobre el arte en contexto y con detalle estaba absorto con atención.

El título de la exposición es Llevando la cultura y hay muchas obras de arte que representan aspectos de Mexico de la empieza del revolución a los finales de los años setenta. Los trabajos son de muchas diferentes artistas y de muchas materiales y formas de arte. La mayoridad son fotos, pinturas y murales porque estas cosas tienen el más grande impacto en sociedad y los mensajes son muy importante. Pienso que las artistas necesitaron usar estos formas de arte porque el sujeto fueron muy seria y su imperativo de que esta historia no se repita.

Las temas que son más importante en el exposición en mi opinión fueron religión, cambia en las indígenas, y la vida de los mujers. Todos los obras de arte tienen aspectos que representan partes de estos temas. Mi favorita fueron un donde dos personas representan los Estados Unidos y el mundo que son expulsan a una familia mexicana. Me gusta porque hay mucho simbolismo. Por ejemplo en el sombrero de el hombre que representa los Estados Unidos hay un signo de dólar y en el otro y una esvástica. Con estos símbolos el artista está diciendo que la revolución de México es sobre un más mejor grupo de humanos, no puedan personas que practican cultura de las indígenas, todos los personas necesitan ser el mismo. En los otros trabajos el mensaje es más sutil como la usa de color y expresión del rostro pero todos son sobre el lucha de los indígenas y mexicanos durante del revolución.

Me gusta la exposición porque tengo mucho mas información sobre la historia de Mexico. Es cierto que recomiendo a mis amigos porque en los Estados Unidos no tenemos estas historias en escuela y con esto es la responsabilidad de nosotros que necesitan aprender las historias de otros países que son importe. Pienso que es muy importante que los estudiantes de los Estados Unidos aprender esto información porque Mexico esta mas cerca de los Estados Unidos y es necesario que entendemos el pasado para crear un futuro más cohesivo con más paz.

Reseña Abigail K.

La exposición en Bell Gallery es una exploración de los movimientos culturales en México en el siglo XX. Presenta estos movimientos con el arte de México. Todos las obras son de artistas mexicanas quien quiere representar la climata política en su comunidad con expresiones de la vida que vean. Estas pinturas exploran temas como religión, mujeres, la pobreza, y la esperanza por el futuro. Tienen un siento sombrío, pero algunas también tienen sentidos esperanzados.

Una de las pinturas presenta tres mujeres caminando con flores en sus espaldas. El nombre de la pintura es “Religious Offerings.” Ellas caminan enfrente de un pared, y todos los colores son vibrantes. La procesión es uno de un funeral. Hay lirios que son los flores del muerto, pero solo el mujer en la izquierda lleva los lirios. La mujer central tiene un flor que se parece como un lirio entre los flores de colores brillantes, y la mujer derecha solo tiene flores de colores brillantes. Como el país de México, su pasado tiene muerto y sufrimiento, pero mira por el futuro, mira por los colores brillantes y esperanza por un mejor futuro.

Hay muchas pinturas increíbles que representan la climata política de muchos movimientos y periodos diferentes en la historia de México. Esta exposición fue muy estimulante, y recomiendo a todos a visitarla.

Reseña Abigail L.

La exposición en Bell Gallery muestra las perspectivas diferentes entre la cultura mexicana. La exposición demonstra que la historia de México tiene mucho cambio y inestabilidad. Hay muchas formas de arte como fotografía, pinturas, dibujos, etc. Todas las formas capturan el espíritu de la cultura mexicana en una diferente manera. Por ejemplo, hay pinturas que demuestran la tensión de catolicismo y la oposición de religión. Otras formas de arte capturan el papel de las mujeres y la explotación de ellas. Puede ver pinturas que muestran en corrupción en el gobierno y la influencia negativo a los mundos desarrollados. La exposición es un fascinante espectáculo que saca a luz la inestabilidad y diversidad en la historia de México.

Hay muchos temas en las obras que hemos visto. Menciono un poco antes, pero los temas de las mujeres, la religión, la corrupción, y la explotación puede ser visto en la exposición. Hay una foto que tiene dos hombres con máscaras y son figuras religiosas. Aparece que los hombres son reales, pero los mascaras sacan a luz un otro lado a la pintura. Religión fue una parte importante en la historia de México, pero catolicismo tiene consecuencias malas en historia también. Un otro tema es de la fuerza, pero la explotación de las mujeres. Hay una pintura en la exhibición que muestra tres mujeres con mochilas con flores. Esta foto demonstra la domesticación de mujeres en la sociedad de México y el límite de su poder. También representa la influencia de agricultura y la tierra en México y la importancia de este en su historia.

Un de las obras que es muy representado a toda la exposición es la foto donde la mujer es en un montana pequeño mirando el desierto. Nosotros hablamos sobre el significado de esta pintura y muestra muchos mensajes importantes para la cultura mexicana. La mujer representa la combinación a muchos aspectos de tradicional México y la integración de un México moderno. Tiene un “Boom Box” y también tiene ropa tradicional. Ella está mirando el desierto donde se vive y está mirando al futuro. Representa una mujer que no tiene un tradicional papel doméstica, pero ella es independiente y tiene muchos aspectos diversos que origen es de México.

Me gusta la exposición mucho y me interesa mucho. La exposición es sencilla, pero las obras mantienen un gran significado y poder. ¡Si, recomendó a mis amigos!

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The Kitchen Table Series, first shown in 1990, brought Carrie Mae Weems to the forefront of the contemporary art lexicon with its unflinching, intentionally crafted depictions of its protagonist’s many social roles: mother, lover, intellectual, African American, woman, and friend. In this series, Weem centers the kitchen as a space straddling the domestic and public sphere and calls into question the social roles associated with the kitchen table. In this piece, I’d like to further examine her evocation of the kitchen, by placing her series into dialogue with other artists who have focused on the kitchen table in their work.

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Carrie Mae Weems
Untitled, from the Kitchen Table Series, 1990-2003
Gelatin silver print, 40″ x 40″
Courtesy of the artist and Jack Shainman Gallery, NY

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Norman Rockwell
Freedom from Want, 1942
Oil on canvas
Norman Rockwell Studio Collection/Norman Rockwell Art Collection Trust

One of the most recognizable images of the kitchen table from 20th century Western visual culture is Norman Rockwell’s Freedom from Want. In this portrayal of the kitchen table, three generations of a white American family are gathered around a table with a bountiful selection of food. A depiction of the ideal American family and American abundance. Freedom from Want was created in 1942 as a response to President Franklin D. Roosevelt’s Four Freedoms speech, an aim to boost patriotism following decades of war and conflict. Opposed to the complexities and variety of characters and relationships surrounding Weems’ table, Rockwell’s painting aims to capture a fixed nuclear family and a symbolic image of cohesive national prosperity. Weems’ work challenges this simplistic portrayal of the individual, the family, and the nation.

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James Karales
Dr. Martin Luther King, Jr., with his daughter, Yolanda, 1962
Vintage gelatin silver print
Image © Courtesy of the Estate of James Karales

Echoing themes of parental relationships, political activism, and racial identity displayed in Weems’ Kitchen Table Series, I am also drawn to this photo titled Dr. Martin Luther King, Jr. with his daughter Yolanda. In this image Dr. King is seated in mid-conversation with his young daughter Yolanda who is grabbing cookies from the kitchen table. The photograph, captured by photographer James Karales, reflects the intimacy found in Weems’ images of the kitchen table. Its candid nature, however, acts in contrast with Weems’ deliberately staged images. Here, the kitchen table serves as a stage for a challenging conversation, as King explains to his daughter why she cannot go to the segregated amusement park in their town. The heartbreaking reality of this scene exemplifies the many dimensions of the kitchen table: a space of nourishment and replenishment, as well of as a space of exhaustion and reckoning.  

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Henri Fantin-Latour, French, 1836 – 1904
Le Coin de Table (Corner of the Table), 19th century
Etching, engraved by Le Rat, 3.75 x 5.25
David Winton Bell Gallery, Gift of Kermit Champa

Finally, I looked for images in the David Winton Bell Gallery collection. I came across an etching engraved by the French artist Henri Fantin-Latour. This engraving is a precursor to the artist’s painting Le Coin de Table, one of four group portraits in a series paying tribute to the artist’s contemporaries. The men in this painting, huddled around the corner of a table, appear to be calm and in harmony with one another. In reality this table was a setting for discourse and disagreement. The diners at this table belong to Le Parnasse, a 19th century French poetical revival movement. Here, the table is a space for various poetical disputes that would occasionally devolve into physical brawls. This piece reminds me of the emotional discussions that occur at the kitchen table, and I am left reflecting on the ways Kitchen Table Series explores varied emotions and feelings in relation to the space the table occupies.

In all of these images, I am struck by the positions each character occupies around their respective kitchen tables–A father, an activist, a family, a woman, a group of colleagues, a child, a lover, a friend, etc. The tables in the works act as loaded symbols for consumption, nourishment, communion, debate, excess, and depletion, depending on who surrounds the tables.  As I think about Carrie Mae Weems’ Kitchen Table Series, I not only think about the way the table functions, but how her character’s positioning gives the table its meaning. Through the images crafted, Weems explores her own multitude of identities and her position in these social roles. When thinking of other scenes surrounding the kitchen table in our visual culture, it becomes apparent that there are many seats at the table that different individuals inhabit. Perhaps the seats at the table are just as loaded in symbolism as the table itself. In my opinion, Weems uses the table to call the viewer to examine their own social roles, the ways they intersect, and the various seats they hold.

Selected works from Carrie Mae Weems’ seminal art series Kitchen Table Series will be on exhibit in the List Art Lobby of the David Winton Bell Gallery from November 11th to December 21st.

– Johanna Obenda
MA Public Humanities ’19

Before there were museums, there were Wunderkammer, or Wonder Cabinets. The collections they contained were eclectic—valued for exoticism and variety rather than continuity—and contained fragments of material culture juxtaposed with preserved flora and travel souvenirs. Each artifact was both a treasure in and of itself, and a kind of talisman evoking the distinctive culture and history from which it came, as well as the epic adventure of acquiring it.

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Conceptual artist Mark Dion’s 2006 New England Digs triptych is precisely the kind of thing one might find in a Wunderkammer. It is a delicate collection of souvenirs created in memory of an epic undertaking four years prior, which unearthed a bevy of wondrous items and complex local histories through extensive cooperation between the David Winton Bell Gallery, the Fuller Museum of Art, the University of Massachusetts Dartmouth Gallery, the New Bedford Whaling Museum, RISD, and Brown University. Fittingly, this project culminated in a traveling display of these items encased in an assortment of Wonder Cabinets in a show bearing the same name. Dion has conducted similar digs in a Venetian Canal, along the banks of the Thames River, in the ash-pits around the Queens Museum, and in the former sculpture garden of the Museum of Modern Art.

In 2001, Dion broke ground on three archeological digs in Providence, RI; New Bedford, MA; and Brockton MA—but these were not ordinary research expeditions. Dion was only interested in sites that were “insignificant and disturbed,” those of no interest or use to archeologists.[1] In Providence, he chose a garbage heap on the edge of the Seekonk River and a site along Narragansett Bay, in New Bedford he chose a burned-down 19th-century waterfront tavern, and in Brockton he chose a dump on the edge of a cemetery. Employing a team of mostly art students, Dion embarked on an elaborate participatory pantomime of the rituals of natural science. In Providence, Brown and RISD students joined Dion in unearthing, cleaning, and categorizing a plethora of items and in the process, flipped the roles of the gallery and larger institution inside out. Instead of showcasing a pristine and illuminated final product, the gallery space was filled with the messier behind-the-scenes process of artists scrubbing and organizing piles of ambiguous artifacts.

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However, despite his pseudo-scientific “play-acting,” Dion is not interested in undermining the professions of the archeologist, taxonomist, biologist, botanist, zoologist, historian, or curator.[2] Rather, it pays homage to the immensity of their work while critiquing their popular simplifications in unrefined institutional narratives. He reminds us of the inherent subjectivity of collection, organization, and interpretation of artifacts, and playfully deconstructs knowledge processes—like archeological excavation—we might otherwise take for granted. Aesthetic and conceptual decisions like this force participants in and viewers of Dion’s artwork to reassess the difference between elements of material culture we are told to value and those we are told to disregard.

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The material culture unearthed in New England Digs yielded three unique yet related assemblages, pointing to regional legacies of economic vitality—New Bedford was once a major whaling hub, Providence was a booming trade center and producer of jewelry, and Brockton was the shoe capital of the world—as well as their decline. But in Dion’s quintessential style, historically significant finds are democratically mingled with refuse and it all looks stunning. “There is a long history of using trash in modern art,” Dion has stated, “but here objects are allowed to exist as what they are or were, without metaphor, noninterpretive, not even archaeological.”[3]

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The New England Digs souvenir prints similarly memorialize these projects without metaphor or interpretation, soberly listing each city below an image of a ceramic shard found there. These prints are what they are but simultaneously refer to the vast history behind them. These simple compositions become the elegant and tender ambassadors to the overall group of unearthed minutia, the communities they belonged to, and Dion’s larger artistic process of uncovering culture and history in “the layer of material culture that separates us from the earth.”[4]

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Check out Mark Dion: Misadventures of a 21st-Century Naturalist at the Institute of Contemporary Art in Boston for a closer look at the New Bedford Cabinet, and the David Winton Bell Gallery collection for more information.

Rica Maestas
Public Human MA ’18

[1] Markonish, Denise, “Insignificant and Disturbed: 3 Digs,” Mark Dion: New England Digs (Brockton, MA: Fuller Museum of Art, 2001), 26.

[2] Markonish, op. cit., 21.

[3] Wilson Lloyd, Ann, “The Drama of Digging in New England’s Trash,” New York Times, Jan 6, 2002.

[4] Markonish, op. cit., 41.

The David Winton Bell Gallery is excited to announce our recent acquisition of three photos by Graciela Iturbide – Mujer Ángel, Procesión, and Prótesis. Widely considered to be one of the most important Mexican photographers working today, Iturbide’s work focuses on female, indigenous, and intersectional identities in Mexico. Best known for her work in Zapotec, Mixtec, and Seri Indian communities, her black and white images of rituals, festivals, death, and the ephemera of everyday life often depict the overlap of traditional practices and the contemporary world.

Perhaps the best example of this intersection occurs in her most famous work, Mujer Ángel. This wistful, iconic image depicts a Seri woman running through the Sonora desert along the Arizona / Mexico border. Though she is dressed in provincial garb and surrounded by a vast, open desert, Iturbide’s “angel woman” carries what appears to be a boom box. This playful subversion of viewer expectations of separation between the traditional and the modern becomes a subtle yet striking indication of the dynamism and hybridity of her subject.

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A lifelong feminist, Iturbide depicts her female protagonists as bold, independent, and powerful—even when they are not physically present. Images in her El baño de Frida (Frida’s Bathroom) series demonstrate the posthumous yet larger than life persona of Frida Kahlo, simply by documenting her things. Iturbide’s only series to contain color photographs, El baño de Frida allows the intense pigments and intimate objects in Kahlo’s bathroom—kept locked for over fifty years following her death—to reanimate the artist. Specifically, the depiction of Kahlo’s festively painted leg brace in Prótesis (prosthesis) reminds a viewer of both the vibrant quality of Kahlo’s work and the great mental and physical pain she channeled into it. In this way, Iturbide not only documents the space but also pays homage to Kahlo’s life, death, and continued aesthetic influence in Mexican culture.

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In seeking to understand Mexico in its totality—that is, composed of dynamic, diverse, and intersectional cultural practices—Iturbide embeds herself in the communities she depicts. As a result of the time and intimacy she devotes to her subjects, her images are empathetic and respectful, but also frequently bizarre, unexpected, or surreal. Procesión (procession) can be read as an allegory to this deeply relational process, in that the viewer and Iturbide herself seem to be swallowed up in an eerie throng of masked people. This sense of being immersed in a confusing yet amazing social gathering includes the viewer in the ritual yet reminds them of their need for greater interpersonal connection in order to understand it. In this way, works like Procesión resist simplification and stereotyping, and thusly demand a continued relationship with the subject matter.

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Graciela Iturbide began her nearly fifty year long career under the mentorship of renowned photographer Manuel Álvarez Bravo at la Universidad Nacional Autónoma de México. She holds honorary degrees from Columbia College and San Francisco Art Institute and has been the recipient of the Lucie Award, the Hasselblad Foundation Photography Award, the Legacy Award from the Smithsonian Latino Center, and a prestigious Guggenheim Fellowship. Her work has been exhibited in major exhibitions at Tate Modern, Museo Frida Kahlo, Museo de Arte Moderno, and the J. Paul Getty Museum, and is part of permanent collections at LACMA, the Brooklyn Museum, MoMA, SFMoMA, Yale University Art Gallery, and the Centre Georges Pompidou. She currently lives and works in Coyoacán, Mexico.

– Rica Maestas
Public Human

March 23, 2017

We, the directors of the Northeast Small College Art Museum Association (NESCAMA), are deeply concerned about potential budget cuts that threaten funding so vital to us and to the good work that arts organizations do throughout the nation. We must continue to hold the line and to promote the arts energetically through the support of the National Endowment for the Humanities, the National Endowment for the Arts, and the Institute of Museum and Library Services.

With small operational budgets, college and university art museums are particularly reliant on funding from the NEH, NEA, and IMLS. This funding preserves artistic, ethnographic, scientific, and historic collections, and creates access to cultural heritage unique to our respective diverse communities. This funding not only supports essential infrastructure, it enables us to pursue transformative programs that provide employment for emerging and young professionals. This funding ensures that our collections are interpreted, understood, and valued.

College and university art museums are uniquely — and importantly  — positioned to make connections beyond the fine arts, to include disciplines from science to business, and to foster engagement beyond campus and into our communities. Our work inspires scholarship and engenders innovation. Our museums provide opportunities for young scholars to explore ideas and worlds that are challenging, encouraging critical thinking that will be of use in any professional path they choose to follow after graduation.

During this era of increasing polarization, museums, through their collections and exhibitions, demonstrate that there are multiple points of view and that these points of view can coexist.

While the debate about federal funding for the arts is nothing new,  we encourage members of Congress to recognize that the resilience of the NEH, NEA, and IMLS, despite opposition over the years, is a testament to their enduring value.

Signed,

Dan Mills, Director
Bates Museum of Art, Bates College

Anne Collins Goodyear & Frank H. Goodyear, Co-Directors
Bowdoin College Museum of Art, Bowdoin College

Sharon Corwin, Carolyn Muzzy Director and Chief Curator
Colby College Museum of Art, Colby College

Jo-Ann Conklin, Director
David Winton Bell Gallery, Brown University

Lisa Fischman, Ruth Gordon Shapiro ’37 Director
Davis Museum at Wellesley College

Clare I. Rogan, Curator
Davison Art Center, Wesleyan University

James Mundy, The Anne Hendricks Bass Director
The Frances Lehman Loeb Art Center, Vassar College

Ian Berry, Dayton Director
The Frances Young Tang Teaching Museum and Art Gallery at Skidmore College

Anja Chávez, Director of University Museums
Longyear Museum of Anthropology/Picker Art Gallery, Colgate University

David E. Little, Director & Chief Curator
Mead Art Museum at Amherst College

Richard Saunders, Director
Middlebury College Museum of Art, Middlebury College

Tricia Y. Paik, Florence Finch Abbott Director
Mount Holyoke College Art Museum, Mount Holyoke College

Kristina L. Durocher, Director
Museum of Art, University of New Hampshire

Janie Cohen, President, Board of Directors
New England Museum Association

Kristin Parker, Interim Director
The Rose Art Museum, Brandeis University

Tracy L. Adler, Johnson-Pote Director
Ruth and Elmer Wellin Museum of Art at Hamilton College

Jessica Nicoll, Director and Louise Ines Doyle ’34 Chief Curator
Smith College Museum of Art, Smith College

Christina Olsen, Class of 1956 Director
Williams College Museum of Art, Williams College

Lisa Parola

Politically motivated violence, the political use of violence, violence as agitation, precarious violence, wide-spread violence, subaltern violence. Stressing that there cannot be a single interpretation to any of these phenomena, Fatma Bucak creates works that require a timely ethic derived from the relationship between the political, the poetic, and those who watch. The artist’s recent works evokes themes such as oppression, censorship, grief of disappearances and political violence.

Considering the complex tangle of facts and narratives around issues of political violence, this ethic is particularly evident in Remains of what has not been said: a series of photographs chronicling the collecting and processing of Turkish newspapers over 84 days beginning on 7 February 2016. This date marks the Cizre basement killings in south-eastern Turkey, a moment of fear and contradiction that typifies emotions still present across Turkey and Europe. The newspapers collected over the course of 84 days are visualized first as a video performance entitled Scouring the press in which two women and the artist wash the newspaper pages until they are opaque and devoid of content. Accompanying this video performance is a photographic series in which the artist is seen holding 84 glass jars containing the resulting blackened, spoiled water.

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Fatma Bucak, Detail of installation view of Remains of what has not been said, 2016. Eighty-four digital archival pigment prints. This work was made possible through the generous support of the Fondazione Sardi Per l’Arte, Torino.

Questions arise. How do you put art in conversation with current affairs, not just in Turkey, but across the world? And perhaps more pressingly what is the role of art and the artist in recent decades of violence and serious violations of human rights? In the first decade of the millennium, these topics have become the subject of much research by artists and curators who for various reasons have intervened on issues such as politics, communication, violence, and censorship. They approach political violence from specific cultural contexts that are increasingly market-oriented, investment-centric, and obviously embedded in spectacle, which diminishes the function of civil and political art and culture.

By contrast, Bucak’s recent work proposes artwork and the exhibition as a space for debate and reflection. In Europe and internationally, such interrogation has centered on two lines of research: the re-reading of parts of history and the documentation of facts looking forward. Bucak’s works engage both of these themes through a dialogue between art and current events. Her projects interrogate what is happening in Mediterranean countries and the surrounding region, poetically demand changes in perspectives, practices, and policies—exploring that fragile relationship full of gray areas between what has been, what is, and what will be.

The horizons in Remains of what has not been said gesture towards the boundaries and geographies that are increasingly difficult to define, and they challenge the rationalism of cartography. History has frayed, geographically speaking, and it is no longer possible to represent it as a closed geometry. Dismissing rhetoric and clichés that all too often accompany reflections on culture and art—especially regarding marginalized groups—Bucak deals with specific situations that bring out unexpected perspectives, suppressed facts, liminal places, inhabited borders, flexible time, and narrative geographies. Immersed in this tarnished landscape of political violence, her works do not merely present the public with a depiction of a temporary event, but they also provide a glimpse of what violence conceals. This prompts new interpretations and the opportunity to reexamine history, the present, and our place in it.

Bucak’s work reminds us that art and culture are transversal concepts that address memory, identity, testimonies and collective experience. Art can be a medium for questioning the past, but it must be able to establish a critical distance. Linear understandings of cultural identity promote simplicity at the expense of the very real complexity of what is happening around us. If we understand art as a space for political discussion, never before have images had so much potential as conceptual “resignification tools” to respond to crisis and failing paradigms of modernity. Art as political action during this global transition cannot simply represent what is. Art must also challenge reality and the power structures that underpin it, and ultimately art must challenge its own borders.

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Chitra Ganesh has made her name in the art world by defamiliarizing canonical narratives—integrating popular imagery like Bollywood posters, anime, and comic books with lesser known Hindu and Buddhist icons as well as 19th century European fairly tales. The resulting images participate in the nuanced conversation surrounding contemporary imperialism, subalternity, and the subversion of power. Specifically, much of Ganesh’s work engages with the colonial Indian term junglee, which literally translates to “of the jungle.” Though the idiom is traditionally used to denote women who are perceived as wild, defiant, or transgressive, Ganesh utilizes the term to empower her female protagonists who often include pin-ups, priestesses, warriors, witches, mothers, and goddesses.1

Her mixed media collage, Cat Women Series, epitomizes this kitschy, enigmatic, and complex style, making use of handmade paper, embroidery, drawing, and painting, as well as a wealth of inscrutable folkloric references. While bizarre and slippery, Cat Women Series seems to deal with conflicting expectations of femininity in practical application. Though the smoking, nude, headless, and three-breasted heroine appears to be running, given the position of her leg and athletic footwear, her other leg has been taken over by an enormous rose—a clichéd indicator of romantic love in Western traditions. In this struggle between running and the rose, the protagonist is reproachfully monitored by an open book, which may indicate expectations of female independence derived from higher education or the omnipresence of patriarchal narratives. Overall, the work imparts a vibrant sense of stasis—trapped headless between domineering narratives, expectant love, and an enormous plume of smoke—that can be read as a commentary on the condition of being a woman in post-colonial post-modernity.

Ganesh has remained relatively close-lipped about the exact meanings of her pieces. In fact, she has stated that she intends her images to have “friction” and “dissonance” between text and image, which contributes significantly to the general sense of mystery and peculiarity in her work.2 She has however been very clear about her intent to confront and subvert traditional power dynamics through her work by privileging “buried narratives or marginalized figures typically excluded from official canons of history, literature, and art.”3

Ganesh has exhibited widely in the United States and abroad and has been the recipient of a Guggenheim Memorial Foundation Fellowship, Art Matters Foundation Grant, and a Columbia University Dean’s Fellowship. She is currently a collaborator with artist Miriam Ghani on the Index of the Disappeared, an ongoing so-called “parasitic archive” of the disappearance of immigrant, ‘other,’ and dissenting communities post-9/11. She received her MFA in painting from Columbia University and her undergraduate degree in Comparative Literature and Art-Semiotics from Brown.

– Rica Maestas

1Gopenath, Gayatri. “Chitra Ganesh’s Queer Re-Visions.” GLQ: A Journal of Lesbian and Gay Studies (2009): 469.
2Ibid., 471.
3Ibid., 469.

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